San Juan de la Cruz

  Qué bien sé yo la fonte que mane y corre, aunque es de noche

San Juan de la Cruz

1. Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche. 

2. Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen de ella tiene,
aunque es de noche. 

3. Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche. 

4. Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche. 

5. Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche. 

6. Sé ser tan caudalosos sus corrientes.
que infiernos, cielos riegan y las gentes,
aunque es de noche. 

7. El corriente que nace de esta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche. 

8. El corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche. 

9. Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche. 

10. Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
porque es de noche. 

11. Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

 Noche oscura

En una noche oscura
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras, y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!
a oscuras, y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía,
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada:
oh noche que juntaste
Amado con Amada.
Amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

Quedeme, y olvideme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo, y dejeme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.


San Juan de la Cruz: nació en Fontiveros, España en 1542 y falleció en Ubeda, España en 1591.
Su nombre real era Juan de Yepes Álvarez  Fontiveros, fue Poeta y religioso.

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