lunes, 11 de mayo de 2026

El coro de las aves

  El coro de las aves

Poema de Antonio Encinas Carranza


Al final del apacible otoño
cuando se anunciaba
el despertar de una nueva estación
la genética se despierta
y manda sus mensajes
que estimulan sus emociones.

Despertaron los vencejos
y sacudiendo sus alas
 se desprendieron del polvo
y la pereza de los días
y al sentir el primer ruido
volaron alrededor de los árboles 
dando las gracias por el cobijo.

Por el alboroto que se suscitó
se asustaron los estorninos, 
las abubillas, las golondrinas
los mirlos y los jilgueros,
y los sinsontes de canto melodioso
de su canto armonioso.

La dulce primavera
invitó a los canarios 
de hermoso plumaje amarillo
y una vez reunidos 
todos los músicos 
interpretaron la mas dulce melodía.

Fue la mas dulce de las mañanas
las aves afinaron sus trinos 
y con sus acordes sinuosos
iniciaron un concierto
que dedicaron con amor
a la primavera en su tiempo florido.

Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú
D. R.

Poema antiguo

 Poemas del Medioevo


Poemas de Antonio Encinas Carranza


El juglar iba declamando
a sotavento y barlovento
las sonatas que el vate escribía
inspirado por las musas de las elegias.

 El amor sentía que iba acompañado
con los bordones maravillosos 
que brotaban de las liras
de los ángeles celestiales.

El trovador floreaba
con su lírica inspiración
y la sincronía de su inspiración
que era pura improvisación.

Con las notas de este romance 
que parecía la sincronía 
de una sutil serranía
que brotaba en la competencia
triste de un romance que nacía.

Ante tanta argumentación
que parecía una insinuación
la memoria perdía la ilación
y el amor perdía la respiración.

Eran tiempos en que los romances
vivían escondidos detrás de las cortinas
y las doncellas dulces e inocentes
ocultaban sus sonrisas.

Para quererte como se quiere
tienes que quererme
con los ojos mirando
y con el corazón palpitando.
 con la boca callando
y con el querer queriendo.

Te pareces al recuerdo
y al tiempo lejano.
Fueron bellos los tiempos 
en que los poemas
se lanzaban al aire
y el viento los recogía
y los entregaba a la moza
mas linda de la comarca.

Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú

sábado, 30 de agosto de 2025

El solsticio del verano

  Días románticos del cálido verano

Poema de Antonio Encinas Carranza


El poema se abruma 
y se pierde en la bruma 
de un piélago de olas inquietas
donde los versos se agitan 
en medio del ondulado mar 
y del viento que la agita
y que va murmurando en voz baja
la lirica poética de una tierna alborada,
solo las metáforas se salvan
y logran encontrar la salida
y la poesía sin perder la esperanza 
se escapa con sus alas de cera,
las que se derriten con el calor tropical
del astro rey que reina
en el solsticio del cálido verano 
y de los días románticos, 
así de sublimes son los versos
que brotan solos, sin que nadie los apure
y que logran salvarse del ardor 
del calor de la canícula estival.

Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú
D. R.

miércoles, 12 de febrero de 2025

La senda

La senda de colores

Poema de Antonio Encinas Carranza


La senda que había que transitar 
estaba hecho de bellas baldosas
del mas fino granito de piedra 
y de acabado natural
que por sus cuatro lados encajaban,
separados y bordeados con el verde césped,
que entre sueños y colores
se recreaban los placeres.

A los costados del senderito
habían muchos árboles frondosos
de diferentes y variadas especies,
por un lado estaban los olivos fecundantes
con los brazos abiertos llenos de colgantes
los racimos de aceitunas altaneras 
y por el otro los elegantes pinos
de carácter humilde, pero sencillos y recatados.

El camino llevaba a la morada del ser que mas quiero
y los árboles del jardín del ser que yo amó
tienen jaulas colgadas con aves exóticas:
el acebo tenía jilgueros que trinaban todo el día
el roble un sinsonte que aleteaba incesantemente 
todo el tiempo que se le antojaba.
el álamo tenía un gorrión cantarín 
que es un magnifico bailarín.

Mas allá había un castaño con una jaula 
que encerraba a una oropéndola que orgullosa
paseaba mostrando la belleza de su plumaje.
Mas nunca me percaté que el sendero
de bellas baldosas eran azules y muy elegantes
y daba gusto caminar sobre las losas color cielo
que comunicaban animo y confianza 
y daban calma y mucha serenidad,

Sin embargo la senda iba mas allá
de la casa de la mujer que amaba
y se perdía en al distancia y al darme cuenta
perdí la confianza y algo me anunciaba
que el camino era de ida y en el silencio de la distancia
el retorno era mustió, oscuro y estaba
lleno de silencios y a veces se escuchaba
un lamento femenino que decía: te amo.

Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú

viernes, 31 de enero de 2025

Reminiscencias

Reminiscencias

Poema de Antonio Encinas Carranza

Su sonrisa era serena
tranquila y empática,
su mirada tierna
y placentera
que a todos agradaba.

 Su piel suave y lozana,
emanaba dulzura 
y encantadora ternura 
y su corazón de buena salud gozaba.

Su actitud empática
y sincera era un sueño
 y una tierna ilusión,
percibía su aliento,
y sentía su presencia 

El fresco perfume
que suavemente irradiaba
era un jardín de flores
de entrañables colores
y de gratas ilusiones.

En la mañana,
 era un buenos días,
en la tarde la sonrisa del Sol,
en la noche la Luna ensoñadora, 
al despertar era un sueño 
y al anochecer un ensueño.

Era una fuente de agua
en medio de una estéril llanura
por la frescura que emanaba
ers un oasis en medio 
de un cálido desierto.

Era un besar tierno
de la naciente alborada
de unos labios tibios
en un frío amanecer

Era un cantar en la Tierra,
un sentimiento en el aire
que surgió de una fuente
del bien querer.

Antonio Encinas carranza

jueves, 30 de enero de 2025

Siempre serás la misma

 Siempre serás la misma


Poemas de Antonio Encinas Carranza

Cada encuentro,
en cada reencuentro,
cada vez que nos encontramos,
cada vez que nos reunimos
estallaba tu inquietante risa,
sobre las sobrias sonrisas
como un eco piramidal,
que crecía y crecía,
aumentando la felicidad
y desbordando de gozo,
en cada gesto,
cada palabra,
cada mirada,
cada sonrisa,
cada momento 
estaba saturado
de inquietante energía
de sutiles emociones,
amatorias y dilatantes
que renovaban los vientos
y entre tantas imágenes ocultas
está tu rostro divino compartiendo
 la dulzura de tu sonrisa angelical
donde se percibe la ternura
de tu mirar celestial
la que nunca se agota.
Siempre serás la misma
la que con su sonrisa acaricia.

Antonio Encinas Carranza

lunes, 27 de enero de 2025

Poema a los genios

 

Los grandes genios de las artes 

Poemas de Antonio Encinas Carranza


 Los mejores fueron genios
que recibieron la inspiración
directamente de los dioses de las artes
a través de las musas hijas de Zeus,
que patrocinaban sus habilidades
y fueron sus protectoras.

 A los maestros de la pluma
de la antigua etapa literaria,
brillantes de las letras,
que escribieron hermosas obras
que hoy se conservan
en las mas antiguas 
 e históricas bibliotecas.

A los grandes pintores
que se sintieron humanos,
que pintaron grandiosos cuadros,
 frescos y pinturas al oleo,
magnificas obras pictóricas
que se conservan en la grandes galerías
de los mas importantes museos de Bellas Artes.

Leonardo da Vinci, maestro renacentista
del oleo y del claro oscuro,
Miguel Ángel fue pintor, escultor y poeta
 Cézanne con su pintura tridimensional 
y Van Gogh y su Noche estrellada,
donde los personajes cobraron vida 
bajo sus pinceles y hallaron brillo las flores, 
sobre el lienzo y sus caballetes,

Los mas excelsos compositores
crearon bella mùsica,
excelente y armoniosa 
sinfonías maravillosas,
sonatas románticas,
que aún hoy, no se olvidan.

Mozart y su Don Giovanni,
Bach y su mùsica barroca
y Beethoven con su Claro de Luna
y otros genios de las notas musicales
fueron ricos sin dinero, 
con sus maravillosas melodías.  

Se oirán en el firmamento
un hermoso recital de poesía
declamada por ángeles y querubines
los hermosos versos celestiales
de los poetas inmortales
Shakespeare, Goethe,
 Lope de Vega y Moliere 

Los viejos maestros de la pluma
crearon libros que nos narraron
hermosas historias y leyendas
y nos contaron increíbles aventuras
que se originaron en las mentes
de estos magos de la pluma 
y sus mágicas narraciones
que crearon en sus proclives intelectos

Viejos maestros que encontraron
en los murmullos de los arroyos 
los discursos de las rocas 
y comprendieron que la belleza
es el bien de todos, 
y supieron que el dueño del panorama 
no siempre es el dueño de la tierra.

Encontraron sin esfuerzos energía 
y tesoros en los campos y los prados,
en las flores y en el canto de los pájaros,
en los bosques y montañas,
como en todo polen hallan miel las abejas, 
todo objeto de la naturaleza 
parecería traerles un mensaje del Creador.

Para estas almas escogidas, 
cualquier obra de la naturaleza 
tenía vetas de encanto, 
y fuentes de energía 
y en ellas bebían sus espíritus sedientos, 
al igual que el viajero del desierto 
bebe el agua maravillosa del oasis
y si no la encuentra busca
 en los cactus espinosos.

Antonio Encinas Carranza