Poemas del Medioevo
El juglar iba declamando
a sotavento y barlovento
las sonatas que el vate escribía
inspirado por las musas de las elegias.
El amor sentía que iba acompañado
con los bordones maravillosos
que brotaban de las liras
de los ángeles celestiales.
El trovador floreaba
con su lírica inspiración
y la sincronía de su inspiración
que era pura improvisación.
Con las notas de este romance
que parecía la sincronía
de una sutil serranía
que brotaba en la competencia
triste de un romance que nacía.
Ante tanta argumentación
que parecía una insinuación
la memoria perdía la ilación
y el amor perdía la respiración.
Eran tiempos en que los romances
vivían escondidos detrás de las cortinas
y las doncellas dulces e inocentes
ocultaban sus sonrisas.
Para quererte como se quiere
tienes que quererme
con los ojos mirando
y con el corazón palpitando.
con la boca callando
y con el querer queriendo.
Te pareces al recuerdo
y al tiempo lejano.
Fueron bellos los tiempos
en que los poemas
se lanzaban al aire
y el viento los recogía
y los entregaba a la moza
mas linda de la comarca.
Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú
