Reminiscencias
Su sonrisa era serena
tranquila y empática,
su mirada tierna
y placentera
que a todos agradaba.
Su piel suave y lozana,
emanaba dulzura
y encantadora ternura
y su corazón de buena salud gozaba.
Su actitud empática
y sincera era un sueño
y una tierna ilusión,
percibía su aliento,
y sentía su presencia
El fresco perfume
que suavemente irradiaba
era un jardín de flores
de entrañables colores
y de gratas ilusiones.
En la mañana,
era un buenos días,
en la tarde la sonrisa del Sol,
en la noche la Luna ensoñadora,
al despertar era un sueño
y al anochecer un ensueño.
Era una fuente de agua
en medio de una estéril llanura
por la frescura que emanaba
ers un oasis en medio
de un cálido desierto.
Era un besar tierno
de la naciente alborada
de unos labios tibios
en un frío amanecer
Era un cantar en la Tierra,
un sentimiento en el aire
que surgió de una fuente
del bien querer.
Antonio Encinas carranza