Delirio de amor
En medio del sufrir
entre quebrantos y delirios
el amor surgió
como el ave Fénix
que al sacudir las alas
y alzó raudo vuelo
y se elevó a las alturas
desde donde lanzó una plegaria,
un largo ruego
que asustó a la noche,
a las almas en su querer,
y a los sueños en su soñar.
El mundo despertó
y convocó al consejo,
despertaron los diálogos,
se abrió el debate
surgieron las dudas
que caminaban de noche
buscando con la mirada perdida
el fulgor del nuevo día
esperando en vano
al amor que no llegaba.
Antonio Encinas Carranza