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lunes, 5 de septiembre de 2022

¿Porqué nuestro amor es pecado?

¿Porqué nuestro amor es pecado?

Pecado de amor


Siempre trate de ser un buen cristiano
y respete tus santos mandamientos.
Nunca falté al matrimonio 
siempre los miré de lejos.
¡Tu me conoces Señor!

Nunca pensé que me llegaría
un momento tan sensible.
No pensé que me tocaría
y a mis sentimientos  los doblaría,
Enamorarme de una mujer casada.

Oí tu voz Señor
diciéndome que ... ¡no!
cuando arrodillado en tu templo
te pedí con lágrimas en los ojos
tener la oportunidad de verla
y con tu consentimiento amarla.

Que de sorprendido ...
Dios me había hablado
Pregunté ¿porque Señor?
Más nunca me contestaste 
Dios mio, ¿dime porque?.

Fue difícil pensar que me habías hablado
nunca imaginé que me ibas a responder.
Señor te pido mil veces 
no me ordenes que la olvide.
¡Por favor no me pidas eso!

A ella ... no la obligues a nada
no la dejes sufrir,
dale tranquilidad
aunque no nos podamos ver.

La amo tanto ...
y ella a mí ...
se que su vida, no es vida,
solo por el hecho de tener un hijo.
no puede seguir ese contrato.
Ella me dijo que no me olvidaría.
Perdón Señor por no poder 
seguir tus enseñanzas.

Pero se que nuestras vidas se cruzaron
por los caminos insondables del destino
o quizás fue una orden divina
que nos obligó a encontrarnos
en el mismo espacio.
Siendo tan amplio, tan vasto.

Si tu Mano Divina nos guía por los caminos
¿Por que Dios Mío 
tendría que ser pecado?
y por que encontramos tranqueras
y no podemos unir nuestras vidas.

Si el amor es Divino.
Explícame Señor
¿porqué nuestro amor es pecado?
Si es pecado es un amor prohibido.

Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú
D. R.

jueves, 7 de enero de 2021

No debía de quererte

No debía de quererte
(Mujer ajena)

Mujer ajena


Llevábamos caminos

que eran de diferentes rutas.
Que no se cruzaban.
Tenían trayectos ajenos 
llevaban rumbos desconocidos.

Estaban en espacios lejanos, 
senderos ignotos, caminos desconocidos,
que no se encontrarían jamás
ni se cruzarían por
nuestros destinos.

Eran caminos distintos
que cada vez se apartaban
y siempre se alejaban.
Sin querer se repelían.

Sin saberlo, ni quererlo
 los caminos se acercaron
y sin notarlo los caminos 
se cruzaron sin poder evitarlo.

El impacto no se pudo esquivar.
Fue pura casualidad.
Un conjuro de una hechicera.
Un embrujo, 
fue magia.
En el que caí sin temor.
¡Vaya usted a saberlo!

Más al verla a ella
pensé que la conocía desde antes.
Conocerla sin conocerla.
Fue un golpe de un gran
 impacto emocional 
ya la vez  hechizante.

Desde el comienzo 
fue una tierna novela, 
después fue locura y pasión
en la que ella me envolvió
con su fatal seducción,
utilizó su carisma como atracción.

Cargada de sonrisas
y tiernas miradas.
Me llenó con su dulzura.
Me embriagó con su locura.

En mi alma se encerró
y me abrazó con su corazón,
y me encadenó con su ternura.
Me narró sus penas.
Me cortó las venas.

Sin darme cuenta que no debía,
debía de quererla
pero no lo concebía
o no lo quería aceptar.
No quería creerlo.

Algo me mandaba mensajes
que me obligaban a mirarla,
que me ordenaban quererla
sin poder ni querer  
y sin mi consentimiento.

La amé como a nadie,
la adoré como a ninguna.
Por ella quise al mundo
por ella reí y lloré.

Hasta que obligado
por la razón 
o quizás la sinrazón
y tras difícil decisión
tuve que aceptarlo.

No debía  de mirarla,
una voz me condenaba,
una pena me destrozaba,
un infierno me calcinaba.

Fue un pecado de amor
que no pude evitarlo.
Mis ojos ardían,
 mi alma se consumía.
El pecado me condenaba,
el amor me destruía,
era yo o el infierno.

Tenía que reparar
y mirar para otro lado.
No mires a la mujer ajena.
Señor cometí un pecado. 
Falte a tu noveno mandamiento.

Dejando caer el telón
los deseos se volvieron oscuros.
Me cortaron las alas,
me colocaron una máscara
de mirada triste,
obra que no pude entender

Era un hasta aquí nomás.
Hoy o nunca.
No hay marcha atrás.
 Desde entonces
he visto vivir a un hombre
con un puñal en el pecho
y no morir desangrado.

De: Lima, Perú
D. R.