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martes, 4 de julio de 2023

La corrupción de la moral

La corrupción de la moral 

Poemas sobre corrupción
Las consecuencias de la soledad moral
son condiciones egoístas
de las controversias discrepantes
de la conducta
y de la miseria humana.

Son realidades incongruentes de la ética
que recogen las crudas
denuncias de la falsedad
y de la hipocresía.
y arrastran las velas
de la intolerancia.

Aptitud desmitificada que se conmuta
con la ambición y la codicia.
Donde impera el desconcierto
y la falsa soberbia
de los que se creen impunes
ante la justicia moral
y de los hombres.
Situaciones actuales que la sociedad soporta.

Es fácil mentir, fingir y falsear
sobre todo cuando tienes capturado el poder
que el pueblo te concedió
regalandote ilusamente el voto
espéranzado en tus promesas de candidato
de solucionarles los problemas
de agua, salud y bienestar.

Almas corruptas que recorren
las rutas de la mentira,
llenos de maldad, vileza y ruindad.
Que se olvidan del interés común
y sacan la ambición desmesurada
y personal como única bandera
de la ambición que les sangra
y les corroe las venas
en su delicuencial
condición personal
y marginal.
De los que transitan sin consecuencia
solo con la fuerza de la insistencia.
Socavando con tiranía la débil resistencia.
Aprovechando de sus atribuciones e influencia.

Ambiciones  que buscan el poder.
Infamias que siempre se traslucen
y que se pierden dejando señales.
y marcando mudas decepciones.
Tiranías que se agigantan
para reinar en medio de la codicia
y la bandera de las ambiciones personales.
destruyendo los valores principales.
De: Lima, Perú
D. R.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Sueños dormidos

Sueños dormidos

Sueños dormidos


Los sueños silenciosos
que se quedaron dormidos
y aletargados en el tiempo.
Sueños blancos y puros
que surgieron 
 entre tu sonrisa y mi ojos.

Mis sueños son el fiel espejo
de la inquietante memoria
que persiste día a día
y se manifiesta
entre tu mirada y mis recuerdos.

Son los espejismos 
de insomnio desesperado,
del egoísmo de tu silencio
de todas mis tardes
y todas mis noches. 

El silencio repite sin parar
los versos de mi despertar
de mi consecuentes acciones
y de todas mis imperfecciones.

Solo me queda el improntus
de las huellas perdidas.
Entre las singladuras
de la agonía de los tiempos.

Soy un drama que muere
lentamente en medio en sus penas.
Soy las penas que dan pena. 
Soy el sueño dormido
entre tu sonrisa y mis ojos.

Lo mismo da igual mientras
paso los días solo,
recordando los tiempos
en el que tu ya no estas.

Autor: Antonio Encinas Carranza

De: Lima, Perú
D. R.