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lunes, 5 de septiembre de 2022

Te inventó mi soledad

Te inventó mi soledad

En mi soledad

Te inventó mi soledad
buscando compañía
en los días de la oscuridad
y del frío invernal.

Nací de un suspiro tuyo,
llevándome un poco
de tu ternura
y de tu sonrisa.

Ese día me parió tú alegría.
Tu sonrisa me amamantó
y tus ojos me amaron cada día.

Te arranqué un poco
de tus castos suspiros
y de tu encantadora sonrisa.

Hoy solo soy un suspiro
cuando te recuerdo
en mi absurda soledad.

En el frío y gélido invierno
los pensamientos vuelan
al sur de las esperanzas.

Y siempre regresan
para quedarse,
al salir el Sol.

Nacer en el atardecer
para morir al alba
es la herencia que me dejaste.

Sin pensar que todavía existo
y que tengo un corazón
que sigue vibrando
esperando que vuelvas
a mirarme otra vez.

De: Lima, Perú
D. R.

jueves, 7 de enero de 2021

Que nos juzgue el cielo

Que nos juzgue el cielo
(Pecado de amor)

Pecado de amor

Conocerte fue algo normal y no significó mucho,
Pero al tratarte día a día y poco a poco,
Te fui conociendo y me fui enamorando,
Hasta caer rendido a tu encanto.

La belleza de la que Dios te dotó,
Y con su Divino Poder las puso:
En tu rostro,
En tu cuerpo,
En tu mente y sobre todo,
En tu alma,
Fue lo que terminaron por llevarme 
hasta las puertas del cielo.

Con el pasar de los días
Me confiaste los secretos de tu vida,
Tus buenas y malas experiencias,
Te aferraste a mí sin conocerme, un poco, siquiera,
Reías y llorabas mientras hablabas.

Te he sentido sufrir por dentro y reír por fuera.
Si te aferraste a mí,
 es porque tu corazón todavía palpita.
Porque tienes vida para amar.
Porque necesitas ser amada.

Ahora nadie podrá arrancarte de mis más
Profundos sentimientos y de mi existencia
Y pienso adorarte y bendecirte toda la vida.

Tenía el corazón cansado y tú le diste nuevos bríos.
Como no adorarte si me devolviste los sueños.
Si me enseñaste a quererte, 
sin importar romper las reglas.

Es absurdo que te aferres a lo que ya no existe.
Tienes que romper las cadenas,
De lo que no debe ser.
Y las cadenas del qué dirán

Ni tú ni yo somos culpables
Culpable es quién nos junto.
Y no estoy juzgando a nadie.
Los dos estamos pecando … si esto es pecado.
Tu por quererme y yo por adorarte.

Si es pecado este amor … si amarte es un delito,
Que me perdone el cielo, 
porque amar es una Gracia Divina,
Si no es así, moriré pecando … 
porque nunca dejare de amarte.

Este escrito lo voy a arrojar al viento,
Para que llegue hasta lo más alto del firmamento,
De: Lima, Perú
D. R.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Nacer y Morir


 Nacer y Morir

Nacer en tu amor y morir en tus lágrimas

Con tu mirada me extasié,
con tu sonrisa soñé,
con tu voz me ilusioné,
con tu ternura me embriagué.

Nacer en tu sonrisa, 
crecer con tu amor.
Un canto de gorrión,
una puesta del Sol,
un eclipse de Luna.
Morir en tus lágrimas.

Son tus ojos los que busco,
en las noches de tu encanto.
 y escucharé muy quedo
las bellas melodías de tu voz.

Brotará de tu piel el encanto,
de tus cabellos el torbellino,
la inspiración del amor tierno,
sueño y cielo; cielo y sueño.

Son los colores del arco
los que brillan en tu mirada
y los colores de mis versos
son el maquillaje de tu sonrisa.

🧡❤️💙💚


De: Lima, Perú
D. R.



martes, 23 de octubre de 2018

Morir cada día

Morir cada día
Morir lentamente por amor

Cada día se muere lentamente.
porque la mente vive recordando.
Hay que vivir olvidando,
mientras se agota el tiempo 
irremediablemente.

Cada hora pasa … pausadamente.
Es imposible detener el tiempo con la mente, 
No se debe revivir a los fantasmas del pasado.
Hay que dejar pasar el viento 
para que arrastre al tiempo.

Más no es recomendable así vivir,
hay que olvidar para existir.
La mente la recuerda y si no la encuentra 
la historia sufre por sus aires de ególatra.

Llora el viento y llora el tiempo
en un incontenible y amargo llanto,
solo queda pena, pesar, 
congoja y desconsuelo
por el dulce amor que se tornó lejano.

El corazón, la mente y el alma
lloran desamparadas al saber que ya no está.
Se siente en el aire la ausencia
y las penas se desbordan
y mueren en el silencio cada día.

Hoy el desconsuelo se desborda de tristezas
en los días de tormentas internas.
En las noche las agonías externas.
son vidas lentas y energías abatidas.

Es el recuerdo que invaden las horas
y la memoria que se resiste a morir
al final solo quedan las esperanzas truncas
mientras el corazón se resiste a sucumbir.

De: Lima, Perú
D. R.