Mostrando las entradas con la etiqueta Mente. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mente. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de octubre de 2023

La paciencia de la montaña

 La paciencia de la montaña


Poema de Antonio Encinas Carranza


La paciencia de la montaña
no la tienen los volcanes
que al primer inconveniente
el muy irreverente
lanza sus eruptos al viento,
lava, piedras y fuego,
anunciando que no estan
para aguantar pulgas
y se cubre con una cortina
de terciopelo color ceniza
en medio de los gritos
de la austeridad del silencio
que se reflejan en los ojos
de las tardes frescas y perezosas.
El volcán que con su voz ronca
reta al Sol que cuando se molesta
es implacable y aplastarlo
quiere con sus refulgentes rayos.
Las montañas le cantan al Sol
que con sus alas doradas
y en su tunica blanca
mejor se retira con la mente vacía
y con el alma vencida
porque nadie puede callar
el enojo de un volcán
cuando arroja el fuego
por sus laderas infinitas.
Con la paciencia de las montañas
saben que el enojo de un volcán
dura poco y pronto se apaga
y en la eternidad de la calma
pronto se olvidan
de las amenazas
y al final solo le quedan
pequeñas fumarolas
que el tiempo consume
su corazón de lava ardiente
y pronto todos se olvidan
del enojo del volcán.

Antonio Encinas Carranza

jueves, 31 de enero de 2019

Sin olvidar el pasado

Sin olvidar el pasado

Historia guardada


Evocando el ayer
que retorna selencioso,
apurando sus pasos
cada vez más ágil.
Más expedito.
Más atrevido.

Se me presentó
el tiempo antiguo.
El pasado remoto
que sustrajo de sus arrugas
los recuerdos hermosos
del tiempo heroico
en que reinabas tú.

Hoy me doy cuenta 
que tengo en mi memoria
tu historia guardada
en lo más profundo
de la memoria
y de la razón.

Sin perdonar ni olvidar,
sin marginar ni discriminar,
los recuerdos van cargados
de múltiples sensaciones
y sentidas emociones. 

Haciendo surgir los sentimientos
perfumados con aromas 
del tiempo antiguo
que evocan muy inquietas
las sutiles y emotivas
 remembranzas de un pasado
que no olvida ni perdona.

En el espacio más alto
 donde residen los recuerdos
que superviven en el tiempo
 en el barruntar del mundo.

Y no morirán aunque pasen los años
seguiran en el arcón del tiempo
donde permanecerán guardados, 
ocultos y secretos 
e los archivos 
del pensamiento.

Nacido en el poder de la memoria.
es el centro de la virtual seguridad 
de la obsecuente voluntad 
que se impondrá sobre la soledad.

En este humilde rincon de la memoria 
permaneceran protegidos 
todos los secretos
que la ciencia 
no a podido descubrir.

 Permaneceran el fondo de mi recuerdo.
sustentado en lo más profundo
de los sensibles, inmortales
e inquebrantables defensores
de los sentimientos del ser.

Olvidarte es imposible
lo que me robó el tiempo
porque capturó los anhelos 
y las fantasías de los sentimientos
místicos y universales.

Solo la memoria me obligará 
a arrastrar las cadenas mas pesadas 
de la constancia y la perseverancia
del tesón y la persistencia
o de la libertad mas sagrada.

Hasta que la memoria no alcance. 
y aunque los pilares de la mente
se derrumben, ella subsistirá
y resistirá a la peor de las demandas
y no habrá fuerza alguna
 que la pueda doblegar. 

Autor: Antonio Encinas Carranza

De: Lima, Perú
D. R.

martes, 23 de octubre de 2018

Morir cada día

Morir cada día
Morir lentamente por amor

Cada día se muere lentamente.
porque la mente vive recordando.
Hay que vivir olvidando,
mientras se agota el tiempo 
irremediablemente.

Cada hora pasa … pausadamente.
Es imposible detener el tiempo con la mente, 
No se debe revivir a los fantasmas del pasado.
Hay que dejar pasar el viento 
para que arrastre al tiempo.

Más no es recomendable así vivir,
hay que olvidar para existir.
La mente la recuerda y si no la encuentra 
la historia sufre por sus aires de ególatra.

Llora el viento y llora el tiempo
en un incontenible y amargo llanto,
solo queda pena, pesar, 
congoja y desconsuelo
por el dulce amor que se tornó lejano.

El corazón, la mente y el alma
lloran desamparadas al saber que ya no está.
Se siente en el aire la ausencia
y las penas se desbordan
y mueren en el silencio cada día.

Hoy el desconsuelo se desborda de tristezas
en los días de tormentas internas.
En las noche las agonías externas.
son vidas lentas y energías abatidas.

Es el recuerdo que invaden las horas
y la memoria que se resiste a morir
al final solo quedan las esperanzas truncas
mientras el corazón se resiste a sucumbir.

De: Lima, Perú
D. R.