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jueves, 23 de enero de 2025

Recuerdos bajo la lluvia

Recuerdos bajo la lluvia

Poemas de Antonio Encinas Carranza


Las nubes negras guardan recuerdos tristes
que se esconden detrás de los nubarrones
y las cubren con sus mantos oscuros
 en medio de la quietud de las horas nocturnas.

Las nubes blancas guardan los recuerdos alegres
y son acunados con la música de los vientos
y las llevan en los brazos de la tarde
y les dan abrigo y confort.

Cuando las nubes negras chocan con nubes blancas
nacen las tormentas y las lluvias se desbordan
y se deslizan gota a gota y al caer borran las huellas
del lento caminar de los días de la estación otoñal.

En el silencio de la tarde solo se escucha 
el discurrir de la lluvia que cae sobre las hojas de la floresta
y en en su lenta caída lavan las penas de la humanidad 
que guardan los vetustos árboles corpulentos.

El sonido de la lluvia causa melancolía y las penas 
se desgarran y sus restos van quedando rezagados
 en cada charco, en cada paso que dan los días aciagos
y al caer los recuerdos se van partiendo en mil pedazos.

Era una tarde gris y silenciosa y solo se escuchaba
el siseo de los vientos arrastrando las gotas de la lluvia.
El viento jugaba con las hojas de las copas de los árboles 
que se mecían lentamente al compás de la mùsica del recuerdo.

Antonio Encinas Carranza

miércoles, 22 de enero de 2025

El frío de las montañas

 El frío de las montañas


Poemas de Antonio Encinas Carranza

Las tinieblas se deslizaron 
como un tenue manto sombrío
corrieron sus cortinas de seda ceniciento
y la noche cubrió las empinadas 
cúspides nevadas de las altas cumbres 
de la austera serranía andina
que se sustentaban y aguantaban
con tesón el gélido estado de sus frigidez 
y de sus carácter glacial de su frío temperamento,
mientras que en las tierras de cultivo,
lejos de la ciudad que plácidamente dormía,
las tinieblas se movieron por el viento arrastradas,
cubriendo a la Luna y apagando su hermosura
las nubes blancas huyeron preocupadas
y las estrellas se escondieron asustadas
quedando cubiertas las cimas nevadas.
El viento se despertó y mientras se estiraba
silbó una triste e infinita melodía
de una balada lejana y olvidada
que hizo recordar al tiempo
y lo hizo suspirar en silencio,
mientras recordaba a un amor lejano,
en el intervalo se escuchó
los aullidos lejanos de los lobos
que inquietos buscaban a la faz de la Luna, 
convirtiendo la noche en un concierto 
Un relámpago rasgó la noche,
un fogonazo alumbró los recuerdos
y un trueno rasgo el cielo
destruyó el silencio eterno
lejos de la ciudad que dormía plácidamente.

Antonio Encinas Carranza

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Evocandote

 Evocandote

Poema de Antonio Encinas Carranza

Este tiempo me ha llegado
 con muy buenos sentimientos 
y me a traído bellos mensajes
del amor que trasluces
para recordarte y evocarte.

Aunque cualquier día es bueno 
para rememorar y festejarte
y para rendirte el homenaje
 que tu memoria merece
y a la huella que dejaste,

La mirada vuela rauda con sus alas doradas
y se pasea sobre las altas 
y vaporosas nubes blancas
buscando las profundas huellas 
que dejaste impresas en el alma.

Navegué los mares
 buscando tu imagen 
para entregarte las flores
que brotaron amorosamente
 en homenaje al amor que te tuve.

Las aves exóticas y coloridas 
al verla las nubes pasar 
se elevaron y en las alturas
 sobrevolaron a las místicas estrellas
y a los ojos que no te olvidan.

En los días del amor es fácil verlas
junto a las hermosas metáforas,
en las noches junto a la poética Luna
donde se puede ver fácilmente, 
el grabado de tu nombre.

Antonio Encinas Carranza
De: Lima, Perú
D. R.

domingo, 4 de agosto de 2024

Tiempos nuevos

 Tiempos nuevos


Poema de Antonio Encinas Carranza


Llegan los tiempos nuevos,
en que el cielo es mas azul, 
las nubes son mas blancas
y la sonrisa del Arco iris es mas alegre,
la Luna es mas coqueta de lo normal
y nos sonríe cada vez que asoma
y el imponente Sol es mas brillante que nunca
y mira a todos con fatal arrogancia.

Bajo la lupa convergente del Sol
que con su luz divergente 
camina impreciso alumbrando 
a los rígidos perfiles virginales
que brotan de la nueva vida
y del amor perpetuo.

El Sol de los tiempos nuevos
con sus rayos dorados
 va describiendo
las maduras experiencias 
que surgen del amor sublime
y de las experiencias vanas.

En estos tiempos hermosos
en que las letras
brotan con mas rapidez,
son mas ligeras, ágiles y livianas
y al brotar se cogen de las manos
se juntan y se abrazan
formando hermosos versos 

Al caer la noche
y en el reposo del guerrero
tras la lucha del día a día
por la supervivencia,
elevo las manos al cielo
para agradecer a Dios
con el corazón lleno de gratitud
por los beneficios recibidos.


lunes, 23 de octubre de 2023

La paciencia de la montaña

 La paciencia de la montaña


Poema de Antonio Encinas Carranza


La paciencia de la montaña
no la tienen los volcanes
que al primer inconveniente
el muy irreverente
lanza sus eruptos al viento,
lava, piedras y fuego,
anunciando que no estan
para aguantar pulgas
y se cubre con una cortina
de terciopelo color ceniza
en medio de los gritos
de la austeridad del silencio
que se reflejan en los ojos
de las tardes frescas y perezosas.
El volcán que con su voz ronca
reta al Sol que cuando se molesta
es implacable y aplastarlo
quiere con sus refulgentes rayos.
Las montañas le cantan al Sol
que con sus alas doradas
y en su tunica blanca
mejor se retira con la mente vacía
y con el alma vencida
porque nadie puede callar
el enojo de un volcán
cuando arroja el fuego
por sus laderas infinitas.
Con la paciencia de las montañas
saben que el enojo de un volcán
dura poco y pronto se apaga
y en la eternidad de la calma
pronto se olvidan
de las amenazas
y al final solo le quedan
pequeñas fumarolas
que el tiempo consume
su corazón de lava ardiente
y pronto todos se olvidan
del enojo del volcán.

Antonio Encinas Carranza

miércoles, 1 de diciembre de 2021

La paloma de la paz

 La paloma de la paz

Contra la violencia

Y allá va en su raudo
vuelo, lento y sosegado
la blanca paloma de la paz
con las alas quietas
y las patas en el piso,
llevando en su pico
una pequeña ramita
que arrancó de un olivo
dejándole el cuerpo herido,
y ahora en su vuelo va
esquivando los disparos
de los cazadores furtivos.
De Lima, Perú
D. R.